|
Nostalgia perenne de vivir lejos de casa sin saber porqué,
frustración del incrédulo que no se atreve a soñar con algo así:
¿cómo se hace para creer en algo que necesito tanto sin saberlo?
En el jardín de los chiquitines nadie puede vivir por tierno
que sea, lugar que se visita con maletas, cascarones o capuchas de
mayor o menor frecuencia. Nadie está sabiendo nada.
Nadie no se da por satisfecho porque de vez en cuando es
realmente poco tiempo; todo el mundo pide a gritos domicilio,
pasaporte, un billete de ida y vuelta: ¿cómo atesorar lo que allí
encuentre? Necesito urgentemente continente, visto bueno y
residencia permanente.
En absoluto sentimental, dudo, balbuceo y sin quererlo mis
dibujos me alejan cada vez más: no es eso, no es eso. |