|
Pero qué imagen puede
descubrir lo que sucede. Uno se lanzaría, harto de buscar, en brazos
de lo abstracto, pero ahí nunca pasa todo, y hay que decirlo todo
para decir algo minúsculo.
Todo, siempre hace falta todo.
No hay objetivos que cumplir, sino aproximaciones a lo
verdadero, porque está lo verdadero. En lo más hondo de ti ves
claro, conoces cada una de sus características, cada uno de sus
gestos y expresiones, y sin embargo tus dibujos balbucean, incapaces
de convencer a nadie; pero no se trata de convencer sino de destinar
cada minuto. |