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Todo es inaccesible, está lejos o escondido, y nosotros con
pocas piernas y sin luces, incapaces de saber adónde vamos, a
cuestas de la bondad y el no saber cómo emplearla, dibujando vasos
de agua que alivien
algo
nuestro anhelo. Pero nadie a la vista que
escuche: déjame descansar, deja que deposite mi carga y para qué si
al final todo es lo mismo. |