Rodeado de ruinas, de cadenas perpetuas. Ser para nadie y poder sobrevivir. Cojear siempre, ignorar siempre y trabajar hasta agotarse, indefenso frente a penas decisivas y sobre todo frente a penas pequeñas y sin aparente porqué. Ser sin madre, sin padre y sin amparo; sin sentido, sin tregua y sin excusas, en carne viva y desnudo bajo la luz del millón de voltios, bajo la lluvia más intensa que ha llovido, que llueve y lloverá.






< 86 >

índice