No poder renunciar a lo que no sabes y nunca sabrás, no ser tan puro que puedas; atrapado en la ratonera de tu desánimo, dibujando en círculos, persiguiendo lo que ni muere ni se resuelve en su ofuscación, dibujos que viven intoxicados, siempre a punto de la bandera de cuadros.






< 9 >

índice