No nos importa que todo en este mundo conspire para hacer añicos el encanto, lo importante es que nos esforzamos en repararlo de nuevo cada día. Nos da lo mismo que las cosas no estén ahí esperando por nosotros, lo importante es que alegremente nosotros esperamos a las cosas. Estamos encantados con lo que tenemos a mano porque nos colma por estar ahí y dar una textura reconocible a nuestra vida.
     Soy el único Alfredo posible. Me llamo yo.
     Te quiero, sí, a través de un abismo insalvable. Mucho tendré que estirar los brazos si quiero abrazarte. Ya casi duelen.






< 6 >

índice