|
Intentas recordar por
qué es necesario seguir.
Hay tantos agujeros que ni siquiera significan algo a medias...
Por su culpa te olvidas de mirar adentro y preguntar: ¿hay alguien?
Llega un momento en que apenas si puedes vivir a fondo tus
carencias, bocas abiertas que están ahí sin más, diciendo nada. En
realidad
no le digas a nadie que
nuestro trabajo encarece los vacíos pero es bello creer lo
contrario. Para qué serviría subsanar nada ahora, después de tantos
años asomados al pretil rellenar esos vacíos ya no significa nada.
A veces imaginarse un objetivo (uno cualquiera) ayuda a rascar
esos pensamientos que tanto pican y por un momento todo resulta un
poco más fácil. |