|
Ofrece cápsulas de
aventura, apariencias de conflicto para sensibilidades domesticadas.
No consigue ser salvaje, desbocarse, poco más que retrato de un
riesgo de recintos cerrados, representación de una locura entre
márgenes que abarcan líneas que contienen superficies y que resulta
por eso demasiado previsible. Un método que permite solazarse con
imágenes de huida o contemplar sin miedo a quienes se retuercen en
esta falsa imagen de un cautiverio que bien merece ser real pero que
no consigue ser salvaje. |