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Es cierto que dibujas
muchas cosas, un aluvión de coartadas que poco a poco van subrayando
la torpeza, esa evidencia documentada por el dibujo. Por eso digo
que concebirlo es una muestra de debilidad, porque sólo
verdaderamente dibuja aquél que carga con demasiados estorbos como
para que le esté permitido vivir,
actuar donde no sea
lienzo, cabeza o papel.
Y aunque le digan miedo no se llama cobardía sino que
literalmente no es posible poderlo más o dibujar mejor. |