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Lo único que nos sugestiona
de forma duradera es lo vacilante, aquello que debe su aspecto a los
imponderables que se oponen a su resolución y en ellos deposita su
emoción y su sentido. A veces parece que el objetivo es precisamente
no poder, no saber, y se diría que ocultaríamos si supiésemos. Todo
cuanto habla de la dificultad de ser, de la necesidad de concretar
no se sabe qué, de lo difícil que resulta avanzar por el papel,
entre las ramificaciones que sufre todo cuanto ocurre. |