|
Dibujar así es aceptar un destino del que nadie ha conseguido
escapar antes que tú y por eso digo que tiene menos mérito. Para qué
sirven entonces los dibujos, contra qué se rebelan, quién los quiere
y cuándo se los llevará. Galeotes condenados a la inseguridad de sus
autores, seres tan inútiles que poco más saben hacer. Quejas
rutinarias, sin asomo de grandeza ni nada que se le parezca, los
pequeños fracasos del mucho buscar, alimentando una voluntad
improductiva forjada con deseos, angustias, miedos. |