|
Hay búsquedas que
contaminan de forma irreparable, condenas que se perpetúan una vez
asumidas echándote a perder. Y sin embargo buscas y dices.
Rectificas y tus rectificaciones forman parte inseparable de lo que
haces, de tus deseos. Ni siquiera la belleza que persigues tiene
nada que oponerles porque la belleza en tus manos es otra
rectificación.
Cosas así tardan poco en hacer daño, lo sabes; por eso digo que
insistir en ellas es una virtud. Ese es el clavo al que te agarras. |