El Alfredo de entonces, con sus rancios propósitos, se apodera a veces del Alfredo de hoy, con sus actuales propósitos. Permanece siempre en guardia, olvida los viejos dibujos y sus viejos propósitos, hazlo aunque parezcan idénticos a los de ahora. Dibuja para vestir de nuevos actos tus antiguas intenciones.






< 668 >

índice