Hay demasiadas cosas inexorables y otras tantas preparadas para entrar de lleno en esa categoría. Pero nosotros estamos capacitados para impedírselo. Es responsabilidad nuestra atrevernos con todo: con aquello que nadie antes ha sabido hacer y con aquello que otros han dicho demasiado bien.
     Yo, el que ahora soy, por la autoridad que yo mismo me confiero, declaro inexorable la rosa, la sonrisa, la mariposa, cualquier cosa.






< 14 >

índice