|
Flota lejos, en la
frontera donde llora el niño, ladra el perro, algo que a pesar de
todo no consigue lastimar.
Allí donde ser nosotros escandalice, rompa algo llamado frase
hecha o predicado, máscara superflua de ponerle amable cara a la
limitación.
Nadie podrá decir que uñas no tenga, ni brazos largos, ni ganas
de correr tampoco tenga: suficientes para alcanzarte si tú quieres. |