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En esta cadena
perpetua de la que todos formamos parte, nuestros deseos
particulares deben ser algo minúsculo. ¿Por qué no iban a poder
saciarse entonces? Quizá si todos nos esforzásemos podríamos colmar
el deseo de unos pocos, dando lugar a una raza de seres por fin
cabales y soberbios, casi heroicos. |