Ahora unas palabras sobre los habitantes del primer mundo y sus memorables problemas:
     Lo desesperante es que los obstáculos acaben comportándose como una rutina cualquiera y no como los sucesos puntuales que en realidad son. Cuando eso ocurre, ni siquiera puedes reivindicar tu derecho a una desesperación adecuada a lo que llamas, sin asomo de ironía “tu drama”.






< 54 >

índice